Una mochila artesanal tejida a mano puede acompañarte durante años si le das el cuidado adecuado. Como cada pieza es única y hecha con materiales naturales (algodón, lana o fique), conviene evitar los métodos de lavado que usarías con una cartera común. Estos son nuestros consejos:
1. Lava a mano, nunca en lavadora
El agua caliente y el movimiento de la lavadora pueden deformar el tejido y desteñir los colores. Lava tu mochila a mano, con agua fría o tibia y un jabón neutro, frotando suavemente con un paño.
2. Sécala a la sombra
Nunca la expongas directamente al sol ni la seques con secadora. Escurre el exceso de agua con una toalla y déjala secar a la sombra, en un lugar ventilado, para que conserve su forma y sus colores.
3. Guárdala rellena y en un lugar seco
Cuando no la uses, rellénala con papel o tela suave para que mantenga su forma. Guárdala en un lugar seco, lejos de la humedad, que puede afectar el tejido y el cuero de las asas.
4. Cuidado especial con el cuero
Si tu mochila tiene detalles en cuero, como las mochilas Kankuama, límpialo con un paño ligeramente húmedo y aplica de vez en cuando una crema hidratante para cuero, evitando el tejido.
5. Evita el contacto con perfumes y cremas
Los perfumes y cremas con alcohol pueden manchar o decolorar el tejido. Aplícalos antes de vestirte y deja que se absorban antes de ponerte la mochila.
Con estos cuidados, tu mochila Wayuu o Kankuama se mantendrá como el primer día, luciendo el trabajo artesanal de las manos que la tejieron.